
Luego de desperezarse muy bien y con los sentidos bien alertas (fundamental a la hora de cocinar) calienten agua en un jarro.
Cuando ella esté a punto, agreguen dos ramitas de canela, dos cucharadas de azúcar, algunos clavos de olor y obviamente sendas cucharadas de café.
Revuelvan, (con cuchara de madera, si es posible) con la la intención de que los ingredientes armonicen.
Filtren y ya está!
Les dejo la elección del café, colombiano o brasilero, según su paladar...
Siéntense y dispónganse a disfrutar de un excelente desayuno...
Me olvidaba, aunque desayunen a solas, por favor, esbocen una sonrisa...
